Éxodo 7:1-13
“Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.” Éxodo 7:3
Si alguien nos hubiera consultado sobre cómo sería la mejor manera de rescatar a un pueblo que llevaba años de esclavitud, la mayoría hubiéramos pensado en algo como ir con un gran ejército, planear una ruta de escape, liberar a los esclavos y salir con ellos lo antes posible hacia una tierra de prosperidad y libertad. Algunos otros tal vez podrían proponer en lugar de una guerra comprar a los esclavos o bien, simplemente eliminar a los enemigos, sin embargo, el profeta Isaías tenía razón cuando citó las palabras que Dios dijo en el libro que lleva su nombre en el capítulo 55 versículo 9: ”Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que sus caminos, y mis pensamientos más que sus pensamientos“. Los planes de Dios suelen ser sorprendentes, incomprensibles y muchas veces hasta impopulares, pero cuando los vemos terminados y entendemos lo que Él había trazado desde el inicio ¡quedamos impresionados más allá de nuestro entendimiento!
Yo endureceré el corazón del Faraón
¿Te puedes imaginar lo que estaría pensando Moisés cuando Dios le explicó el siguiente plan?: “Mira Moisés, ve a hablar con el Faraón, haz unos cuantos milagros, habla con él, dile al pueblo de Israel que será libre… y yo mientras tanto endureceré el corazón del Faraón para que no deje salir a los israelitas”. ¡Para nosotros no tiene sentido! Más de uno contestaríamos a Dios: “No pues entonces… ¿para qué me mandas?”. La nueva traducción viviente de la Biblia explica el versículo 3 de Éxodo 7 de la siguiente manera: “Sin embargo, haré que el corazón del faraón se ponga terco, para poder multiplicar mis señales milagrosas y mis maravillas en la tierra de Egipto“. ¿Hiciste una pequeña pausa al ver la palabra “para”? ¡Dios no estaba endureciendo el corazón del Faraón nada más por que sí!, ¡Él tenía un plan!
Multiplicaré mis señales y maravillas
Ahora que entendemos que Dios quería hacer señales y maravillas, la siguiente pregunta obligada sería ¿para qué? o tal vez algunos pensamos también: ¿y por qué no mejor liberarlos primero y luego que hiciera las señales en el desierto? Hemos estado leyendo despacio los primeros capítulos del libro de Éxodo, si regresamos al primer capítulo recordaremos que el pueblo de Israel debido a su crecimiento y multiplicación se había olvidado de Dios, a tal grado que los egipcios ¡ni siquiera habían oído hablar de Él ni de José el Soñador gobernador de Egipto! Antes de traer libertad a los hebreos, lo que Dios quería era empezar una relación personal con ellos, quería que lo conocieran, que vieran su poder, sus señales y maravillas, Dios mismo en persona quería manifestarse para que propios y extraños (israelitas y egipcios) entendieran que los israelitas eran su pueblo y que quien se metiera con ellos tendrían serios problemas. Los israelitas tenían que tener muy claro quién era Dios porque pasarían varios años de prueba en el desierto, más que liberarlos físicamente Dios buscaba el corazón de su pueblo, claro la libertad física era importante y vendría más adelante pero antes de esto, a través de las 10 plagas Dios les dejaría muy en claro que ellos eran suyos, sus favoritos, que Él los cuidaría, que destruiría naciones enteras por defenderlos a ellos, dicho en pocas palabras Dios les dejaría en claro que todo su amor era para ellos.
Conclusiones
¿Habías considerado alguna vez las plagas de Egipto como una señal de amor de Dios por su pueblo?, ¿has considerado alguna vez que Dios permite eventos complicados en tu vida para atraer tu corazón y mostrarte su amor? Si Dios te da libertad de lo que pides pero no tiene tu corazón sabe que muy pronto volverás a ser esclavo de algo o alguien más, muy pronto estarás dañado, lastimado y lejos de él una vez más. Pero si tiene tu corazón, sabe que mientras estés con Él nada ni nadie te podrá hacer frente. El libro de Proverbios capítulo 23, versículo 26 capta este clamor del corazón de Dios: “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos“. ¿responderás al corazón de Dios que anhela entrar en una relación contigo o buscarás solamente a Dios en los problemas para ser “libre” de ellos? Recuerda esto, si eres libre de tus problemas pero tu corazón no cambia volverás a ellos tarde o temprano pero si le das a Dios tu corazón serás libre de ellos para siempre más pronto de lo que crees.
1. ¿Existe algún plan de Dios ejecutándose en tu vida que no entiendas?, ¿permitió Dios algo en tu pasado que no estás de acuerdo? Si has dejado que en tu corazón reine la duda, amargura o falta de perdón por no entender sus planes ríndete a Él, pídele perdón por dudar, decide creer que sus planes son para tu bien, para tu paz y están dirigidos por su amor.
2. ¿Hay algún área de tu vida donde has impedido que Dios trabaje? Tal vez en tu corazón, en tus amigos, en tu trabajo, en tu dinero, etc. Necesitas creer que las “plagas” a las que le tienes miedo serán usadas por Dios para que le conozcas, entrégate a Él.
“Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.” Éxodo 7:3
Si alguien nos hubiera consultado sobre cómo sería la mejor manera de rescatar a un pueblo que llevaba años de esclavitud, la mayoría hubiéramos pensado en algo como ir con un gran ejército, planear una ruta de escape, liberar a los esclavos y salir con ellos lo antes posible hacia una tierra de prosperidad y libertad. Algunos otros tal vez podrían proponer en lugar de una guerra comprar a los esclavos o bien, simplemente eliminar a los enemigos, sin embargo, el profeta Isaías tenía razón cuando citó las palabras que Dios dijo en el libro que lleva su nombre en el capítulo 55 versículo 9: ”Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que sus caminos, y mis pensamientos más que sus pensamientos“. Los planes de Dios suelen ser sorprendentes, incomprensibles y muchas veces hasta impopulares, pero cuando los vemos terminados y entendemos lo que Él había trazado desde el inicio ¡quedamos impresionados más allá de nuestro entendimiento!
Yo endureceré el corazón del Faraón
¿Te puedes imaginar lo que estaría pensando Moisés cuando Dios le explicó el siguiente plan?: “Mira Moisés, ve a hablar con el Faraón, haz unos cuantos milagros, habla con él, dile al pueblo de Israel que será libre… y yo mientras tanto endureceré el corazón del Faraón para que no deje salir a los israelitas”. ¡Para nosotros no tiene sentido! Más de uno contestaríamos a Dios: “No pues entonces… ¿para qué me mandas?”. La nueva traducción viviente de la Biblia explica el versículo 3 de Éxodo 7 de la siguiente manera: “Sin embargo, haré que el corazón del faraón se ponga terco, para poder multiplicar mis señales milagrosas y mis maravillas en la tierra de Egipto“. ¿Hiciste una pequeña pausa al ver la palabra “para”? ¡Dios no estaba endureciendo el corazón del Faraón nada más por que sí!, ¡Él tenía un plan!
Multiplicaré mis señales y maravillas
Ahora que entendemos que Dios quería hacer señales y maravillas, la siguiente pregunta obligada sería ¿para qué? o tal vez algunos pensamos también: ¿y por qué no mejor liberarlos primero y luego que hiciera las señales en el desierto? Hemos estado leyendo despacio los primeros capítulos del libro de Éxodo, si regresamos al primer capítulo recordaremos que el pueblo de Israel debido a su crecimiento y multiplicación se había olvidado de Dios, a tal grado que los egipcios ¡ni siquiera habían oído hablar de Él ni de José el Soñador gobernador de Egipto! Antes de traer libertad a los hebreos, lo que Dios quería era empezar una relación personal con ellos, quería que lo conocieran, que vieran su poder, sus señales y maravillas, Dios mismo en persona quería manifestarse para que propios y extraños (israelitas y egipcios) entendieran que los israelitas eran su pueblo y que quien se metiera con ellos tendrían serios problemas. Los israelitas tenían que tener muy claro quién era Dios porque pasarían varios años de prueba en el desierto, más que liberarlos físicamente Dios buscaba el corazón de su pueblo, claro la libertad física era importante y vendría más adelante pero antes de esto, a través de las 10 plagas Dios les dejaría muy en claro que ellos eran suyos, sus favoritos, que Él los cuidaría, que destruiría naciones enteras por defenderlos a ellos, dicho en pocas palabras Dios les dejaría en claro que todo su amor era para ellos.
Conclusiones
¿Habías considerado alguna vez las plagas de Egipto como una señal de amor de Dios por su pueblo?, ¿has considerado alguna vez que Dios permite eventos complicados en tu vida para atraer tu corazón y mostrarte su amor? Si Dios te da libertad de lo que pides pero no tiene tu corazón sabe que muy pronto volverás a ser esclavo de algo o alguien más, muy pronto estarás dañado, lastimado y lejos de él una vez más. Pero si tiene tu corazón, sabe que mientras estés con Él nada ni nadie te podrá hacer frente. El libro de Proverbios capítulo 23, versículo 26 capta este clamor del corazón de Dios: “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos“. ¿responderás al corazón de Dios que anhela entrar en una relación contigo o buscarás solamente a Dios en los problemas para ser “libre” de ellos? Recuerda esto, si eres libre de tus problemas pero tu corazón no cambia volverás a ellos tarde o temprano pero si le das a Dios tu corazón serás libre de ellos para siempre más pronto de lo que crees.
1. ¿Existe algún plan de Dios ejecutándose en tu vida que no entiendas?, ¿permitió Dios algo en tu pasado que no estás de acuerdo? Si has dejado que en tu corazón reine la duda, amargura o falta de perdón por no entender sus planes ríndete a Él, pídele perdón por dudar, decide creer que sus planes son para tu bien, para tu paz y están dirigidos por su amor.
2. ¿Hay algún área de tu vida donde has impedido que Dios trabaje? Tal vez en tu corazón, en tus amigos, en tu trabajo, en tu dinero, etc. Necesitas creer que las “plagas” a las que le tienes miedo serán usadas por Dios para que le conozcas, entrégate a Él.

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